Cómo cuidar la salud cardiovascular al ver el Mundial 2026: signos de alerta y el impacto del estrés emocional

Expertos advirtieron que la tensión durante partidos definitorios puede elevar en forma transitoria la presión arterial, sobre todo en personas con enfermedad coronaria, hipertensión, diabetes o colesterol alto. Sus recomendaciones.
Salud10 de junio de 2026

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El inicio del Mundial de Fútbol 2026 genera expectativas y emociones intensas en millones de aficionados. Más allá del espectáculo deportivo, el torneo representa un desafío para la salud cardiovascular de quienes lo viven con pasión, especialmente para personas con antecedentes cardíacos o factores de riesgo. 

Según expertos y sociedades científicas, los grandes eventos deportivos pueden transformar la emoción en un verdadero test para el corazón, por lo que se vuelve esencial conocer los riesgos y adoptar medidas preventivas para disfrutar del fútbol sin comprometer la salud.

La comunidad médica coincide en que el estrés emocional generado durante partidos definitorios provoca respuestas fisiológicas similares a las experimentadas durante la actividad física intensa. Según explicó a Infobae el cardiólogo Mario Boskis, miembro de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC), “durante el partido es normal que aumente la frecuencia cardíaca debido a la estimulación de nuestro sistema simpático que libera catecolaminas. Puede subir transitoriamente la presión arterial y la frecuencia cardíaca que puede llegar hasta 120 o 130”. 

El especialista relató que pacientes lo consultaron durante partidos clave, como el enfrentamiento ante Países Bajos, porque su pulso era comparable al de una sesión de ejercicios en el consultorio, aunque solo estaban mirando fútbol.

La Federación Argentina de Cardiología (FAC) y la Sociedad Argentina de Cardiología coinciden en que el impacto del estrés emocional no debe subestimarse, especialmente en personas con enfermedad coronaria, hipertensión, diabetes o colesterol alto. “Hay evidencia científica que dice que el estrés que puede generar un partido de futbol, en este caso magnificado por ser una Copa del Mundo, sería un potencial problema cardíaco, especialmente en personas con antecedentes de riesgo cardiovascular”, subrayó Boskis.

El impacto real del estrés futbolero en la salud cardíaca

Diversos estudios internacionales y locales alertan sobre la relación directa entre los grandes eventos deportivos y el aumento de incidentes cardiovasculares. El análisis publicado por científicos alemanes en The New England Journal of Medicine tras el Mundial de Alemania 2006 concluyó que “el número de infartos de miocardio se elevó hasta 2.5 veces los días de los partidos en que participaba la selección local en relación a otras fechas”. Según el mismo trabajo, las visitas a las guardias médicas se triplicaban durante y después de los encuentros.

El estudio analizó 4279 casos en Alemania y registró que “en los días de partidos de la selección alemana, la incidencia de emergencias cardíacas fue 2,66 veces mayor que durante el período de control. Para los hombres, la incidencia fue 3,26 veces mayor que durante el período de control y para las mujeres, fue 1,82 veces”. Entre los pacientes con eventos coronarios en los días en que jugó el equipo alemán, el 47% tenía enfermedad coronaria conocida, comparado con el 29% en fechas fuera de competencia. La mayor incidencia promedio de eventos se observó durante las dos horas posteriores al inicio de cada partido.

La evidencia no es exclusiva de Alemania. En España, durante 2022, se registró un aumento del 30% en hospitalizaciones por síndrome coronario agudo tras derrotas locales en la Liga de Fútbol. El vínculo entre la emoción futbolera y la salud cardiovascular se repite en distintos países y contextos, lo que llevó a sociedades científicas a desarrollar estrategias de prevención enfocadas en los hinchas y sus familias.

El cardiólogo Boskis señaló que “la emoción de un partido y especialmente cuando el resultado no acompaña, puede producir en el hincha de fútbol, una discordancia entre su expectativa futbolera y la realidad de lo que está sucediendo en la cancha, y eso sin duda le genera estrés”.

Y señaló que “el organismo libera sustancias químicas que pueden subir la presión arterial, incrementar la frecuencia cardíaca, derivar la sangre selectivamente a los músculos en las piernas, elevar la frecuencia respiratoria y hasta dilatar las pupilas, o sea, nos estamos preparando para luchar o huir de un enemigo invisible que nos está atacando. Sin embargo, estamos quizás solamente sentados en frente al televisor, pero eso el cuerpo no lo entiende”.

El fenómeno tiene explicación fisiológica. El sistema nervioso autónomo activa mecanismos de respuesta ante el estrés, liberando catecolaminas y otras sustancias. En ese contexto, el cuerpo responde igual que si enfrentara una amenaza real, aunque el desencadenante sea una jugada o un penal.

“Mirar un partido de fútbol puede generar estrés mental. El organismo no se da cuenta si la persona está corriendo una carrera, subiendo una montaña o mirando un partido de fútbol. Y va a responder de la misma manera”, aclaró Boskis.

Quienes desconocen su estado de salud cardiovascular corren un riesgo adicional. Si existe una cardiopatía no detectada, la tensión emocional puede gatillar un evento cardíaco. “El famoso ‘me va a dar algo’ puede ser un síntoma de enfermedad coronaria, que se presenta con dolor en el pecho o palpitaciones y puede ser un signo de infarto inminente”, advirtió Boskis. Investigaciones como la publicada en la revista JAMA advierten que en pacientes con enfermedad coronaria conocida, el estrés mental puede incrementar significativamente el desencadenamiento de eventos cardiacos.

Uno de los primeros estudios en este campo, publicado en el British Medical Journal, evaluó si las jornadas posteriores a partidos de la selección de Inglaterra en la Copa del Mundo de Francia 1998 se producían más internaciones por infarto, accidentes cerebrovasculares y otros eventos graves respecto de los días previos y años anteriores. La conclusión apoyó la hipótesis de que los partidos intensos aumentan el riesgo de cuadros cardiovasculares.

Cómo reducir el riesgo: recomendaciones para disfrutar del Mundial sin peligro

La Federación Argentina de Cardiología elaboró una guía con recomendaciones para minimizar los riesgos y disfrutar del fútbol sin poner en juego la salud cardiovascular. El análisis de la FAC indica que durante los días de partido, solo el 50% de los hipertensos toma su medicación habitual, frente al 66% en jornadas sin fútbol. El patrón se repite en personas con diabetes (44% frente a 60%) y en quienes toman medicación para el colesterol (50% frente a 70%). El olvido o la omisión de la medicación puede potenciar el impacto negativo del estrés y aumentar la probabilidad de sufrir un evento cardíaco.

Las principales recomendaciones incluyen evitar el consumo excesivo de alcohol, moderar la ingesta de grasas y frituras, y limitar los snacks con alto contenido de sal. La FAC sugiere reemplazar los platos típicos de las “picadas” por opciones más saludables, priorizando alimentos frescos y bajos en sodio. Beber agua contribuye a controlar la ansiedad, y evitar el exceso de café o mate ayuda a reducir la sobrecarga de cafeína y sus efectos ansiolíticos.

Otra recomendación clave es no permanecer sentado durante todo el partido. Levantarse, caminar y realizar movimientos suaves durante los descansos favorece la circulación y ayuda a descargar tensiones. No fumar y buscar alternativas para canalizar la ansiedad, como beber agua, también forman parte del protocolo de autocuidado.

Para quienes ya tienen diagnóstico de enfermedad cardiovascular, la consulta preventiva con el médico de cabecera es fundamental. En algunos casos será necesario reforzar la medicación o ajustar dosis antes del torneo, especialmente cuando se anticipan emociones fuertes. Boskis sugiere “hablar con nuestro médico de cabecera por si necesitamos reforzar alguna medicación”.

Los especialistas insisten en prestar atención a los síntomas de alarma. El dolor en el pecho, las palpitaciones, la falta de aire o la sensación de mareo durante un partido no deben subestimarse. En esos casos se recomienda interrumpir la visualización del encuentro, buscar asistencia médica y evitar automedicarse.

La prevención no implica renunciar al disfrute del Mundial. Los especialistas proponen estrategias para vivir el torneo con entusiasmo y sin riesgos: mantener una rutina de descanso adecuada, evitar el aislamiento social, compartir los partidos con amigos o familiares y realizar pausas activas cuando la tensión aumenta. La clave está en reconocer los límites y priorizar la salud ante todo.

La educación, la consulta médica y la adopción de hábitos saludables son las mejores herramientas para prevenir complicaciones y disfrutar del fútbol con el corazón protegido. El Mundial de Fútbol 2026 se presenta como una fiesta global de emociones, pero también como una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de cuidar la salud cardiovascular en contextos de alta tensión. Con información, prevención y atención a las señales del cuerpo, es posible alentar a la selección y vivir cada partido con pasión y seguridad.


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