
Durante el verano, los natatorios comunales de Las Colonias volvieron a ser escenario de actividad plena: chicos, jóvenes y adultos compartiendo jornadas de deporte y recreación en espacios que, en muchos casos, no existían hasta hace pocos años. En cada localidad, el uso cotidiano de estas piscinas confirmó algo simple y concreto: cuando la infraestructura está, la comunidad la hace propia.




































