Tiene diez años, corre contra pilotos de 30 y sueña con llegar al MotoGP: Benjamín Peralta, la joya del motociclismo argentino

Polideportivo 22 de diciembre de 2021
En 2021 ganó cuatro títulos zonales e irrumpió en el Superbike, el campeonato nacional más importante. Con 31 kilos maneja una moto que pesa 120 y llega a 170 km/h. Por qué sus padres no tienen miedo y cómo llegó siendo tan chico.
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Los tacos sobre la pista, porque con su altura no llega a apoyar sus pies, es la clara referencia de Benjamín Peralta, que a sus diez años ya compite en el Superbike, la categoría de pista más importante del Campeonato Argentino de Motociclismo (CAM). El chico santafesino empezó a correr hace un lustro en los óvalos de tierra y en 2021 logró cuatro títulos zonales. Ahora compite contra pilotos que podrían ser sus padres y el sueño del pibe es poder correr en el MotoGP.

Santa Fe es una provincia muy fuerte en el deporte motor y los zonales son una industria con diversos circuitos de tierra. Es una de las mecas del motociclismo, y es con los óvalos donde arrancan los más chicos. Sebastián Porto representa el caso más emblemático, ya que comenzó allí de niño y llegó a ser ganador y subcampeón mundial de 250 cm3 en 2004. Tras ese anhelo se inició la historia de Peralta en las dos ruedas.

Infobae pudo conocerlo en la última fecha del Superbike disputada en el Autódromo de Buenos Aires Oscar y Juan Gálvez. “Mi papá preparaba motores para los 110 (cm3) en los zonales. Bueno, a mí me gustó, empecé a ir a las carreras hasta que un día pedí una moto para Navidad y ahí empezó todo”, cuenta Benjamín.

 “Me dedicaba en una época a preparar los motores y venía conmigo a las carreras. Entonces empezó a pedir la moto, que quería correr, como todo padre fierrero no hay nada más hermoso que su hijo se suba a algún vehículo de carrera y acá estamos”, recuerda su papá, Leonardo. “A los cinco años Papá Noel le trajo su primera mini moto y ahí empezó todo, y a los seis arrancó a correr campeonatos”.

Con el equipo RR Team de Rafaela, Peralta logró su primer triunfo en Totoras con apenas 8 años y terminó en el cuarto puesto del campeonato. Ellos son de San Carlos, una localidad ubicada a 213 kilómetros de la capital. “Allí corre en la categoría mini moto, donde corren chicos de hasta 10 años. Y ahora saltó a la 50 (cm3) escuela y terminó quinto en el campeonato, no teniendo la edad para la categoría; lo dejaron correr por antecedentes”, explica Leo.

“Me siento muy feliz, es lo que me gusta”, revela Benja, quien afirma que llegó siendo tan chico a correr en el Superbike porque “tengo mucha dedicación, muchas horas de entrenar y todo eso”. Sostiene que “me encanta correr con gente más grande” y sus referentes son Luciano Ribodino a nivel nacional y en el ámbito internacional, Pedro Acosta, el español de 17 años que fue campeón del Mundial de Moto3 en 2021, la segunda divisional previa al MotoGP.

Sobre cómo se organiza con sus estudios, afirma que “en la escuela voy bastante bien y me queda la tarde para hacer lo que tenga que hacer”. Mientras que sus amigos y compañeros de su edad “no están muy interesados en el tema de la moto, allá es puro fútbol y así que mucho no hacen”.

Se nota un ambiente muy familiar en el CAM, con chicos muy jóvenes corriendo acompañados por sus padres y amigos, que muchos de ellos son los propios mecánicos. El motociclismo argentino tiene una rica historia y hace 60 años empezó a escribirse con los triunfos de Jorge Kissling (1961) y Benedicto Caldarella (1962), quienes fueron los únicos compatriotas en ganar en el Mundial de 500 cm3, hoy MotoGP, dichas fechas también en Buenos Aires. Luego llegaron otros exponentes como los mundialistas Hugo Vignetti y Willy Pérez, quienes lograron podios en 125 cm3. Entre otros se suma el propio Porto. Ese camino es el que quiere seguir Peralta, cuya alternativa sería el Mundial de Superbikes, donde corre el cordobés Leandro Mercado.

El camino es largo y Leo cuenta que “en enero de este año, para su cumpleaños (23/01), se da la posibilidad de una prueba de velocidad. Ya veníamos hablando con él desde hace tiempo. Viene incursionando en los óvalos de tierra, en los que a principios de mes fue campeón y es el cuarto título que logró en el año en los zonales. Eso nos dio un puntapié para que pueda crecer y tiene la ilusión de llegar a ser alguien. Como padres no nos podíamos quedar solamente en el óvalo y por eso nos pasamos a la velocidad”.

“En el CAM no hay edad mínima y cuando llegamos a la categoría comentamos lo que estaba haciendo, que hacía muchos años que estaba corriendo y que estuvo bastante tiempo entrenando en la velocidad y es la misma moto con la que empezó a entrenar”, agrega el papá, que también describe la importancia de los óvalos de tierra: “A los chicos les da mucha sensibilidad por los derrapes y el ir rueda a rueda muy pegado con los demás, porque van tres o cuatro pilotos juntos, aprenden mucho de eso”, describe.

Benja debutó en el Superbike en la segunda fecha y él relata cómo fue su rendimiento en el año. “En la primera carrera no pudimos estar presentes porque mi papá dio positivo de COVID-19. En la segunda fecha llegamos 12 y la idea era terminar. En la tercera fuimos 19, de 21 motos y tuve tres caídas ese fin de semana. En San Juan no pude terminar porque pasó algo con el tema de la nafta. Después fuimos a San Nicolás y terminé 16, de 20 motos. Y ahora vinimos acá y se están dando bien las cosas”. En el Coliseo porteño terminó 14º entre 20 pilotos. “¿Correr en Buenos Aires? Estoy muy contento porque no todos tienen el lujo de correr acá”, confiesa sobre competir en el mismo escenario donde en 1998 y 1999 corrieron entre otros Valentino Rossi.

“Soy de estatura muy baja, soy muy chiquito y me cuesta bastante, pero trato de llevarla como puedo y así va”, expresa sobre su conducción en la Honda Twister de 250 cm3 del Moscatello Team en la categoría MotoAR 3. Él pesa 31 kilos, la moto 120 y llega a 170 kilómetros por hora. Sobre su divisional comenta que “hay chicos que tienen 14/15 años, otros 20 y hay algunos que tienen hasta 30 años”.

 “Mis papás me preguntaron si quería correr en el Superbike, me llevaron, vieron cómo estaba posicionado, porque no me pueden largar así nomás y fui avanzando”, agrega. Leo plantea que “lo veo muy seguro a él arriba de la moto y también me da seguridad los chicos contra los que corre. A él le gusta girar con gente más grande porque aprende más. Me hace muy feliz verlo feliz a él. Además, porque en toda la competición el motociclismo hay camaradería. Por ejemplo, cuando él se cae viene otro y lo levanta. No lo van a ir a golpear y si le pueden dar una mano, lo van a hacer. No me preocupa, todo lo contrario, me tranquilidad que corra contra gente más grande”.

“Le cuesta un poco el cambio de dirección y luego levantar la moto tras una curva. Capaz que acá nos parece una locura, pero en el exterior los nenes de su edad ya están girando con motos grandes. En España, donde el campeonato es muy fuerte, ya a la edad de Benjamín arrancan con motos grandes. Como padre no quiero quedarme el día de mañana con que no lo intentamos”, asevera Leo.

En 2021 ganó los títulos zonales en el torneo de verano de su ciudad, luego el del Centro Santafesino (uno de los más fuertes por cantidad de pilotos), el Sancristobalense y la Copa Capitán Domínguez, todos también con el equipo RR.

 “Este año no le dimos la misma importancia al certamen nacional, ya que nos focalizamos en los zonales para que pudiera salir campeón en los óvalos para que consiguiera las publicidades para el año que viene y encarar de mejor forma esto (el CAM). Gracias a unos amigos que nos dieron una mano compramos una moto 0 km (igual que la actual) para que en el verano pueda sumar muchos kilómetros”, agrega su papá.

“Tuvimos contactos acá en la Argentina para poder ir a Europa, si en 2022 se nos dan los resultados, vamos a ver si en 2023 podemos hacer algún viaje para ver si puede hacer alguna escuela”, proyecta Leo. “No sé si tenemos que ir a golpear la puerta del MotoGP cuando venga en abril (tiene fecha en Termas de Río Hondo). Prefiero que entremos por la puerta chica y queremos ir a una escuela en España, ver la posibilidad de probarlo y ver qué pasa. Si el tema prospera, estamos dispuestos a irnos a vivir a España y está hablado con la familia”, confiesa.

Sobre el presupuesto por fecha para el Superbike, sostiene que “para nosotros es un mínimo de 120 mil pesos por fecha. Todo eso es costo operativo, hotel, gomas, combustible y sin romper nada de la moto. Es muy costoso, yo soy empleado municipal del pueblo y gracias a Dios tengo mucha gente que nos ayuda, con quienes hacemos cenas a beneficios, las ‘polladas’, lo hacemos tipo peña, a la vieja usanza”.

El chico lo escucha a su padre y sus ojos se agrandan. Sonríe cuando escucha los planes para el futuro y antes de terminar el encuentro con los Peralta la pregunta cayó de madura:

¿Y cuál es tu sueño, Benja?

-Llegar al MotoGP. Fuente: Infobae

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