29 de octubre: Día Mundial del ACV

Locales 29 de octubre de 2020
Esta enfermedad ocurre cuando una parte del cerebro no recibe sangre, lo cual genera la muerte neuronal. Es la primera causa neurológica de discapacidad y la segunda causa mundial de muerte. El 90% de los casos están relacionados con factores de riesgo como hipertensión, diabetes y cardiopatías.
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En la Argentina, se produce un accidente cerebrovascular (ACV) cada nueve minutos, según datos arrojados por el estudio Prevista (Programa para la Evaluación Epidemiológica del Stroke en Tandil), publicado en la revista Stroke en 2016. Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que 15 millones de personas sufren un evento vascular cerebral al año en todo el mundo. De este grupo, 5 millones mueren y otros 5 millones sufren una discapacidad de por vida.

El ACV es una enfermedad frecuente en Argentina, ya que se estiman 40.000 casos nuevos por año. Según los últimos datos, solo en 2015 murieron más de 20.000 personas en todo el país por esta causa, es decir, 4 veces más que por accidentes de tránsito. Además, la frecuencia de ACV aumenta con la edad, ya que a partir de los 55 años, el riesgo de una persona de padecer un ACV se duplica cada 10 años.

El ACV o accidente cerebrovascular —también conocido como ataque o derrame cerebral— ocurre cuando un vaso sanguíneo se bloquea o se tapa por un coagulo, esto se denomina acvisquémico y representa el 85% de los casos; en cambio, cuando se rompe una arteria cerebral y se forma un hematoma en el tejidoes un ACV hemorrágicoy corresponde al 15% de los casos.

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Los principales factores de riesgo son la hipertensión arterial (presente en casi el 80% de los pacientes que sufren un ataque cerebral en la Argentina), diabetes (el 22% de los pacientes que sufren un ataque cerebral son diabéticos), tabaquismo (aumenta el riesgo entre un 50% y un 70%, siendo mayor el impacto en las mujeres), el colesterol alto, el alcoholismo y ciertas enfermedades del corazón como la fibrilación auricular.

El 80% de los casos es prevenible y la acción temprana en la urgencia puede reducir al mínimo el daño cerebral y la posibilidad de muerte y discapacidad

Cualquier persona puede reconocer una ACV, debemos sospechar que una persona está padeciendo un ACV si presenta de forma aguda algunos de los siguientes signos:

• Pérdida de sensibilidad y/o fuerza de un lado u otro de la cara, brazo o pierna.

• Dificultad para hablar o comprender el lenguaje.

• Pérdida transitoria de la visión.

• Dolor de cabeza intenso y súbito.

• Pérdida del equilibrio, vértigo.

• Imposibilidad de caminar y ejecutar maniobras de forma coordinada.

Dado que el ACV tiene estas particularidades, su tratamiento requiere de la acción coordinada de un equipo profesional multidisciplinario que comprende desde la recepción del llamado a la ambulancia, la asistencia en la ambulancia, el rápido traslado a un centro capacitado para realizar los tratamientos de urgencia y los estudios diagnósticos que se requieran.

Actualmente, en el ámbito de nuestro hospital se cuenta con equipo de ACV, es decir con un equipo multidisciplinario organizado y especializado en la atención de pacientes con ACV agudo, con guardia de neurología especializada 24 horas, con disponibilidad de tratamientos de reperfusión.

 

¿Qué hacer frente a un Ataque Cerebral?

•Ante la sospecha de síntomas de un ataque cerebral, el diagnóstico debería ser realizado de inmediato.

•Debe llamarse al servicio de emergencias (107), aclarando al operador que la persona ha sufrido un ataque cerebral, lo que constituye una emergencia neurológica.

•El paciente debería permanecer sobre uno de sus costados para evitar que la saliva o un eventual vómito se dirijan a la vía respiratoria.

•Se debería anotar la hora exacta del comienzo de los síntomas.

 

¿Se puede prevenir?

•La mayoría de los ACV pueden prevenirse, para ello es necesario realizar los controles periódicos de salud, tratar y controlar la presión arterial, la diabetes, el colesterol, así como evitar el cigarrillo.

 •Es importante mantener un peso adecuado y realizar actividad física aeróbica. Mejorar la dieta, aumentando la ingesta de fruta y verdura y disminuyendo las grasas de origen animal, así como reducir el consumo de sal, ayudarán a contrarrestar los factores de riesgo.

•La sociabilización también es un factor a tener en cuenta: estar bien de ánimo, tener amigos y hacer actividades de grupo, ya que la depresión y el aislamiento se asocian al ACV.

 •Tener las vacunas al día para evitar infecciones, acudir al odontólogo y tener un buen estado dental, también disminuyen el riesgo de sufrir un ACV. Y, principalmente, mantenerse informado con fuentes confiables de información, por ejemplo, concurriendo a charlas a la comunidad y consultando a su médico sobre prevención.

Saber de qué se trata un accidente cerebrovascular, detectar cuáles son sus síntomas y trabajar en los factores de riesgo modificables es una manera de prevenir el ACV

 Dr. Hugo Giulioni. Mat 4794 R.E 02405344. Miembro de la Comisión Directiva de la Asociación de Neurología de Santa Fe.  Esta asociación científica es la única de la región que agrupa a los neurólogos de Santa Fe y de localidades vecinas.

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